*Esta sección contiene material estudiado en clases pasadas*

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“LA SUPREMACÍA DEL TODO MISERICORDIOSO”

César Domínguez

El Qur’an nos dice:

“Sólo creen en nuestros mensajes quienes se postran en adoración cuando se les recitan, glorifican a su Señor y no se comportan con soberbia, se levantan de sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo y de lo que les hemos dado como sustento gastan en los demás.  Y ningún  ser humano puede imaginar la alegría reservada a todos ellos, en recompensa por sus obras” (Sura al-Sajda, la Postración, 32:15-17).

¿Qué espero de mi compromiso de adorar a Dios por encima de todas las cosas, de la oración, del ayuno, de la caridad, de la peregrinación?  ¿Cómo me relaciono con Dios y con los demás a través de estos actos?  El islam es unión, es familia, es congregación, es comunidad.  Un creyente que ora nunca está solo; un creyente que da de su provisión gana acompañantes, un creyente que ayuna sabe que hay otros que ayunan como él y que hay aún más que esperan por alimento; el creyente en la peregrinación está rodeado de miles, millones de seres humanos anhelantes de la misericordia divina.

“Oh vosotros que creéis, sed conscientes de Dios y que cada ser humano mire bien lo que adelanta para el mañana.  Sed conscientes de Dios, pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.  Y no seáis como aquellos que se olvidan de Dios y entonces El les hace olvidarse de sí mismos” (Sura al-Hashr, la Concentración, 59:18-19).

Taqwa, la consciencia de Dios, es un estado de existencia cuyo valor es primordial para el bienestar del ser humano.  El pasaje del Qur’an nos llama a cultivar, pulir y proteger esta consciencia de Dios.  Y nos da, además, una clara advertencia: ser consciente de Dios es estar consciente de nuestros actos y sus consecuencias para el futuro.  Sabemos que Dios está presente en todo y El todo lo sabe.  Sabemos también que toda acción produce una reacción, una respuesta.  Al hacer el bien, estamos sembrando para nuestro futuro, puesto que el bien se construye con el bien. La buena acción de hoy producirá una buena acción el día de mañana.

¿Qué significa olvidarse de uno mismo?  Es perderse, desconocer el camino, no saber a dónde ir.  El islam, en su estructura o fundamento devela al ser humano las acciones necesarias para construir una vida de bien: es decir, los ritos de adoración necesarios para cultivar el carácter que produce las buenas acciones y asegura el mañana y la vida eterna.  El testimonio de fe, la oración diaria, el ayuno en Ramadán, la caridad y la peregrinación a la Casa de Dios, la Ka’aba, todos son actos cuya finalidad es la purificación del corazón humano que vive para enaltecer la grandeza de su Creador.

¿Qué espero de mi compromiso de adorar a Dios por encima de todas las cosas, de la oración, del ayuno, de la caridad, de la peregrinación?  ¿Cómo me relaciono con Dios y con los demás a través de estos actos?  El islam es unión, es familia, es congregación, es comunidad.  Un creyente que ora nunca está solo; un creyente que da de su provisión gana acompañantes, un creyente que ayuna sabe que hay otros que ayunan como él y que hay aún más que esperan por alimento; el creyente en la peregrinación está rodeado de miles, millones de seres humanos anhelantes de la misericordia divina.

Esos son los ritos de adoración que, en su infinita misericordia, Dios ha prescrito para los seres humanos: puentes de unión entre seres humanos y su Creador, fuentes de paz y armonía para ir, de la mejor forma, por el camino de esta vida.

El Qur’an nos instruye:

“Y ciertamente os pondremos a prueba por medio del peligro, del hambre, de la pérdida de bienes, de vidas y de frutos. Pero da buenas nuevas a los que son pacientes en la adversidad, que cuando les sucede una desgracia, dicen, en verdad, de Dios somos y, ciertamente, a Él hemos de volver. Sobre ellos se derraman la gracia y las bendiciones de su Señor y ellos son los que están en el camino recto” (2:155-157).

Los ritos de adoración que, en su infinita misericordia, Dios ha prescrito para los seres humanos, son puentes de unión entre seres humanos y su Creador, fuentes de paz y armonía para ir, de la mejor forma, por el camino de esta vida.

Los siguientes son versos del Qur’an que nos hablan de la indiscutible supremacía del Todo Misericordiosos, Creador de todo cuanto existe, y nos exhortan a afirmar, e implorar, la infinita misericordia del Todo Misericordioso:

“Di, El es Dios Unico, Dios, el Absoluto.  No engendra ni ha sido engendrado y no hay para El similar alguno” (Sura al-Ikhlaas, la Adoración, 112). (verbo khalasa: ser puro, claro; akhlasa: dedicarse, ser fiel)

“Dios es sublimemente excelso, El Supremo Rey, la Suprema Verdad” (Sura al-Mu’minuun, Los Creyentes 23:116).

“Ese es mi Dios, mi Señor, en El he depositado mi confianza y a El me vuelvo siempre, el Creador de los cielos y la tierra.  Os ha dado cónyuges de entre vosotros mismos, igual que en el ganado parejas, para así multiplicaros.  Nada hay que se asemeje a El y sólo El todo lo oye, todo lo ve”  (al-Shuura, la Consulta, 42:10-11).

“Y os ha dado de todo lo que habéis pedido.  Si tratáis de enumerar las bendiciones de Dios, no podríais enumerarlas”  (Sura Ibraahiim, 14:34).

¿No le hemos dado dos ojos, una lengua y dos labios?  ¿No le hemos mostrado los dos caminos? Pero nunca se ha puesto a subir la Cuesta.  ¿Y cómo sabrás qué es la Cuesta?  Es liberar a un esclavo, es alimentar en tiempo de hambre a un pariente huérfano, a un pobre en la miseria. Es también formar parte de los que creen, de los que se recomiendan mutuamente la paciencia y la misericordia” (Sura al-Balad, la Tierra, 90:8-17).


Notas sobre la clase

“EL VALOR DEL PERDON

Y LA AYUDA AL PROJIMO”

por César Domínguez

Las siguientes citas son extraídas del valiosísimo “Contrato de Hermandad” de Imam al-Ghazali, el ilustre teólogo y pensador musulmán del siglo XII, y se encuentran en el capítulo sobre la obligación de perdonar los errores y flaquezas de los demás.  Que Dios bendiga a todos los grandes eruditos del islam que nos han enseñado la mejor forma de cultivar el carácter del verdadero creyente, siervo del Todo Misericordioso.

“La falla de un amigo puede ser de dos clases: por un acto que atenta en contra de la fe o por un acto que atenta contra ti, es decir, por una omisión en sus deberes de hermandad”.

“Si tu hermano altera y cambia su opinión, no le dejes a causa de ello, porque tu hermano a veces estará torcido y otras veces derecho”.

“Y no le digas a la gente el error de un sabio, porque el sabio puede cometer un error y después corregirlo”.

“La causa motivante en el lazo de hermandad es la asistencia mutua en la fe, en el diin”.

“La ternura, el consuelo y la benevolencia son más efectivos para inspirar el arrepentimiento”.

“El parentesco necesita afecto, mas el afecto no necesita del parentesco”.

“El afecto de un día es relación; el de un mes es parentesco; el de un año es un vínculo de sangre.  Si alguien lo destruye, Allah le destruirá a él”.

“No es censurable ni reprensible evitar iniciar relaciones de hermandad y compañerismo; pero interrumpir la continuidad de la hermandad está prohibido y es intrísicamente censurable”.

“Si tomas a alguien por hermano, no le pongas reparos a lo que tú desapruebas, porque quizás la respuesta que recibas va a ser peor que aquello de lo que te quejabas en primer lugar”.

“La paciencia con el daño causado por un hermano es mejor que reprenderlo a cambio, aunque la represión es mejor que la ruptura y la ruptura es mejor que la difamación.  Y si se llega a la dfamación, no debe haber demasiada malicia”.

“Perdono la falta del noble por humidad.  Ignoro el abuso del vil por nobleza”.

“Se dice que ‘Umar ibn al-Khattab se enteró en una ocasión que un hombre, a quien hubo tomado como hermano, había cometido grandes faltas.  Su manera de amonestarlo fue recordarle este verso del Qur’an:

“Desciende el Libro procedente de Dios, el Poderoso, el Omnisciente, el Perdonador de los pecados, el Receptor del arrepentimiento, Severo en el castigo…” (sura al-Ghaafir, el Perdonador, 40:2-3).

Recordarle esta cita del Qur’an fue su forma de amonestarle.  Su hermano lloró cuando leyó la carta, diciendo: ‘Allah dice la verdad y ‘Umar me aconseja sinceramente’.  Esto le hizo arrepentirse”.


“La hermandad, el compañerismo, es un lazo de carne, como los lazos de sangre, y no está permitido volver la espalda a un pariente o compañero a causa de una ofensa.  Así dijo Dios a su Profeta, que Dios le bendiga y le de paz, en relación a sus familiares:

“Si te desobedecen, di, Yo no soy responsabe de lo que haceís” (sura al-Shu’araa, los Poetas, 26:216).

No le hizo decir, ‘Yo no soy responsable de vosotros’, en consideración al deber del parentesco y los lazos de consanguinidad”.

“A un compañero le preguntaron: ‘¿No aborreces a tu hermano cuando ha hecho esto y lo otro?’.  El replicó: ‘Sólo aborrezco lo que ha hecho; por lo demás, él es mi hermano’”.

Lo dicho anteriormente se refiere a los errores en el diin del hermano [es decir, a los actos que atentan en contra de la fe].  En cuanto a los errores en materia de hermandad, los cuales provocan alejamiento, el camino correcto es el perdón y la paciencia.

“Se ha dicho que debes buscar setenta excusas para los delitos de tu hermano.  Y si tu corazón no acepta ninguna de ellas, debes culparte a ti mismo, diciéndole a tu corazón: ‘¡Qué duro eres!  Tu hermano presenta setenta excusas y todavía no le aceptas.  ¡Tú eres el que está en falta y no tu hermano!’”

“El cumplimiento del contrato de hermandad es obligatorio, una vez que se ha establecido.  El parentesco necesita afecto; pero el afecto no necesita del parentesco.  Por eso se dice:

‘El afecto de un día es relación, el de un mes es parentesco, el de un año es un vínculo de sangre.  Si alguien lo destruye, Dios le destruirá a él’”.

Indudablemente, es signo del verdadero creyente estrechar los lazos que lo unen a sus hermanos, a sus compañeros en la fe y en la devoción.  El Qur’an nos brinda múltiples consejos y lecciones  para hacer frente a las faltas de los demás, es decir, cómo reaccionar y accionar de la mejor forma no sólo para contribuir a la corrección del error mismo, sino también para servir con el mejor ejemplo que ayude al otro a reconocer la falla y corregir el camino.

“Buscad ayuda en la paciencia y la oración.  Ciertamente es difícil, excepto para los humildes” (Sura al-Baqara, la Vaca, 2:45)

El mensaje divino nos insta a ser pacientes y cultivar el buen carácter a través de la oración, es decir, a través de la constante cercanía al Creador.  Cualquier consejo, lección o asistencia que brindemos a los demás debe darse con humildad y respeto.

“Los siervos del Más Misericordioso son aquellos que caminan por la tierra con modestia y que, cuando los ignorantes se dirigen a ellos, responden con paz.  Y los que se desvelan por su Señor, postrados y de pie” (Sura al-Furqán, el Criterio, 25:63-64).

La conexión entre el fortalecimiento del carácter y la devoción constante es más que clara.  No hay fórmulas intermedias que nos ayuden a evitar el mal ajeno (que puede ser, en muchos casos, reflejo de nuestras faltas propias).  Sólo la fe absoluta en los designios de Dios y la sumisión absoluta ante el Todopoderoso nos harán responder de la forma correcta y noble como debe hacer todo musulmán.

“El Mensajero de Dios, que Dios le bendiga y le dé paz, dijo: ‘Teme a Allah donde quiera que estés y, si cometes una mala acción, haz inmediatamente una buena acción que te haga borrar la falta anterior. Y compórtate correctamente con la gente’” (de Abu Dhar Yundab ibn Yunada y Abu Abdurrahmán Muádh ibn Yabal, que Dios esté complacido con los dos – hadiz relatado por al-Tirmidhi).

“El Profeta, que Dios le bendiga y le dé paz, dijo: ‘Protege a Allah obedeciendo sus mandatos y alejándote de sus prohibiciones y Él te protegerá.  Protege a Allah y siempre estará contigo.  Y si pides ayuda, pídesela a Allah. Y debes saber que si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti.  Y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti. Pues ya está todo escrito’” (de ibn Abbás, que Dios esté complacido con él – hadiz relatado por al-Thirmidi).

Manual para la clase “LA ORACION EN EL ISLAM”

por César Domínguez

GUIA PARA LA ORACION EN EL ISLAM

 

Las Cinco Oraciones:

  • Oración de Fajr (alba)                   
  • Oración de Dhohr (mediodía)          
  • Oración de ‘Asr (media tarde)
  • Oración de Maghrib (atardecer)
  • Oración de ‘Ishá’ (noche)

Súplica del Profeta Muhammad, que Dios le bendiga y le salve:

“Oh, Señor, yo soy tu siervo,

mi padre es tu siervo

y mi madre es tu siervo.

Mi cabeza está en tus manos, Señor,

y tengo por cierto que tu juicio vendrá para mí

y, cualesquiera que éste sea,

será el justo para mí.

Oh, Señor, en todos tus nombres te pido,

con cada atributo con el que te nombras,

con cada nombre tuyo que aparece en tu Libro,

con todos los nombres que has enseñado a tu siervo

y aquellos que están más allá  de nuestra comprensión,

te pido, Señor, que hagas del Gran Qur’an

la primavera de mi corazón,

la luz de mi pecho,

has que borre mis preocupaciones

y has que borre mi tristeza”.

Oración de Fajr   – 2 ciclos –

Primer ciclo:

  • Iqaama
  • Allaahu ákbar

Invocación: a’uudhu billaahi mina shshaitaani rrajím

(Me refugio en Dios del maldito satanás)

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura del Qur’an
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman mida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Segundo ciclo:

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud: completo, con oración de Ibrahim
  • Tasliim (saludo final): assalamu ‘alaikum wa rahmatu-llah

(la paz con ustedes y la misericordia de Dios)

(una vez a la derecha, una vez a la izquierda)

Oración de Dhohr  – 4 ciclos –

Primer ciclo:

  • Iqaama
  • Allaahu ákbar

Invocación: a’úudhu billahi mina shshaitaani rrajiim

(me refugio en Dios del maldito Satanás)

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Segundo ciclo:

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud (primera parte)
  • Allaahu ákbar + de pie

Tercer ciclo:

  • al-Faatihah
  • Alláhu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Cuarto ciclo:

  • al-Faatihah
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud: completo, con oración de Ibrahim
  • Tasliim (saludo final): assalamu ‘alaikum wa rahmatu-llah

(la paz con ustedes y la misericordia de Dios)

(una vez a la derecha, una vez a la izquierda)

 

Oración de ‘Asr  – 4 ciclos –

 

Primer ciclo:

  • Iqaama
  • Allaahu ákbar

Invocación: a’úudhu billahi mina shshaitaani rrajiim

(me refugio en Dios del maldito Satanás)

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Segundo ciclo:

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud (primera parte)
  • Allaahu ákbar + de pie

Tercer ciclo:

  • al-Faatihah
  • Alláhu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Cuarto ciclo:

  • al-Faatihah
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud: completo, con oración de Ibrahim
  • Tasliim (saludo final): assalamu ‘alaikum wa rahmatu-llah

(la paz con ustedes y la misericordia de Dios)

(una vez a la derecha, una vez a la izquierda)

Oración de Maghrib  – 3 ciclos –

Primer ciclo:

  • Iqaama
  • Allaahu ákbar

Invocación: a’úudhu billahi mina shshaitaani rrajiim

(me refugio en Dios del maldito Satanás)

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Segundo ciclo:

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud (primera parte)
  • Allaahu ákbar + de pie

Tercer ciclo:

  • al-Faatihah
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud: completo, con oración de Ibrahim
  • Tasliim (saludo final): assalamu ‘alaikum wa rahmatu-llah

(la paz con ustedes y la misericordia de Dios)

(una vez a la derecha, una vez a la izquierda)

Oración de ‘Isha’  – 4 ciclos –

Primer ciclo:

  • Iqaama
  • Allaahu ákbar

Invocación: a’úudhu billahi mina shshaitaani rrajiim

(me refugio en Dios del maldito Satanás)

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Segundo ciclo:

  • al-Faatihah
  • Otro verso/sura
  • Allahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud (primera parte)
  • Allaahu ákbar + de pie

Tercer ciclo:

  • al-Faatihah
  • Alláhu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de pie.

Cuarto ciclo:

  • al-Faatihah
  • Allaahu ákbar

Inclinación + alabanza: subhaana rabiil-adhiim (tres veces)

(glorificación a Dios, el Grandioso)

  • Incorporación + invocación: sami’ allaahu liman hámida

(escucha Dios a quien le alaba)

  • Allaahu ákbar + primera postración
  • Alabanza: subhaana rabiiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, El Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • Allaahu ákbar + segunda postración

Alabanza: subhaana rabiil-‘ala (tres veces)

(glorificación a Dios, el Altísimo)

  • Allaahu ákbar + de rodillas
  • al-Tashaahud: completo, con oración de Ibrahim
  • Tasliim (saludo final): assalamu ‘alaikum wa rahmatu-llah

(la paz con ustedes y la misericordia de Dios)

(una vez a la derecha, una vez a la izquierda)

al-Fatihah (sura de la Apertura):

TRANSLITERACION: ESPAÑOL:
bis-mil laa-jir rah-maa-nir ra-hiim En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo
al-hám-du lil-laa-ji rab-bil-‘aa-la-miin La alabanza es para Dios, Señor de los Mundos
ar-rah-maa-nir ra-hiim el Misericordioso, el Compasivo
maa-li-ki iiau-mid-diin Rey del Día del Juicio
iiaa-ka na’-bu-du wa iiaa-ka nas-ta-‘iin Sólo a Ti alabamos y sólo a Ti imploramos
ij-di-naas si-raa-tal mus-ta-qiim Guíanos por el camino recto
si-raa-tal la-dhii-na an-‘am-ta ‘a-lai-jiim El camino de los que has favorecido
ghai-ril magh-duu-bi ‘a-alai-jim los que no son motivo de ira
wa laa ddaaaaaal liin ni de los extraviados
aa-miin Amén

 

al-Tashaahud:

 

at-ta-hi-iiaa-tu lil-laa-ji was sa-la-waa-tu wat ta-yi-baat Las salutaciones son para Dios y las oraciones y las buenas obras
as-sa-laa-mu ‘a-lai-ka a-yu-jaan na-bí-yu wa rah-ma-tul laa-ji wa ba-ra-ka-tu La paz esté contigo, oh, Profeta y la misericordia de Dios y sus bendiciones
assa-laa-mu ‘a-lai-naa wa ‘a-laa ‘i-baa-dil laa-jis saa-li-hiin La paz esté con nosotros y con los siervos de Dios, los fieles devotos
ásh-hadu á-lá ilája íl-la al-lá Declaro que no existe divinidad excepto Dios
wa ásh-hadu án-na muhammadan

rasúlu-llá

y declare que Muhammad es el mensajero de Dios.

 

Oración de Ibrahim:

 

al-la-ju-ma sal-li ‘a-laa mu-hám-ma-diu wa ‘a-laa á-a-li mu-hám-mad Oh, Dios, honra a Muhammad y a la familia de Muhammad
ka-maa sal-lai-ta ‘a-laa i-braa-jii-ma wa ‘a-laa á-a-li i-braa-jiim así como has honrado a Ibrahim y a la familia de Ibrahim
wa baa-rik ‘a-laa mu-hám-ma-diu wa ‘a-laa á-a-li mu-hám-mad Y bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad
ka-maa baa-rak-ta ‘a-laa i-braa-jii-ma wa ‘a-laa á-a-li i-braa-jiim así como has bendecido a Ibrahim y a la familia de Ibrahim
in-na-ka ha-mii-dum ma-yiid. Ciertamente, Tú eres Alabado, Glorificado.

 

”GUIA PARA LA ORACION” versión PDF