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En el nombre de Dios, el Todo Misericordioso, el Compasivo

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LA MISERICORDIA Y EL AMOR DE DIOS: Fundamentos del Islam.  El Qur'an nos dice: “Dios, no hay divinidad excepto El y suyos son los nombres más hermosos” (sura Taha, 20:8).  El Qur’an comienza con la invocación “En el  nombre de Dios, el Todo Misericordioso, el Gran Compasivo” (sura al-Fatiha, la Apertura, 1:1).  Son noventa y nueve los atributos o nombres de Dios que encontramos en el Libro del Islam y el primero que conocemos es el de Su infinita misericordia.  Al-Rahmaan, así se presenta Dios a la humanidad, a lo más excelso de Su creación. La relación de Dios con el ser humano está definida precisamente por la misericordia divina.  En otro pasaje del Qur’an leemos: “Entre Sus signos está haber creado para vosotros parejas de vuestra misma especie para que encontréis sosiego en ellas.  Y ha puesto amor y misericordia entre vosotros.  Ciertamente, en esto hay signos para quienes reflexionan” (sura al-Ruum, los Romanos, 30:21).  Dios creó al ser humano por amor y son el amor y la misericordia los valores que definen las relaciones humanas, inspirados por Aquel que da amor, al-Waduud, el Creador de todo cuanto existe.  Sin amor y misericordia, el ser humano no puede existir.  Celebremos estos valores divinos tomándolos como inspiración para nuestra existencia como individuos, como grupo, como parte de esta ummah, la gran comunidad del islam.  

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al-Rahmaan, el Todo Misericordioso, el origen de toda misericordia. 

al-Waduud, el Amoroso, el que da amor en grado superlativo.  

PROXIMAS CLASES DE LALMA:

 

Las clases de LALMA en el mes de enero tendrán lugar en Masjid Umar ibn al-Khattab e Indonesian Muslim Community Center, en Los Angeles, y en ar-Rahman Islamic Center en Fontana.  Favor de visitar nuestro sitio web (www.lalma.net) para fechas y horarios.

“No te hemos enviado sino como una misericordia para los mundos”

(sura al-Anbiyaa’, los Profetas, 21:107)

“EL PROFETA DE LA MISERICORDIA”

César Domínguez

 

El Profeta Muhammad, que Dios le bendiga y le salve, es conocido como el Profeta de la Misericordia.  Esto nos lo indica el Qur’an y nos brinda amplios ejemplos.  La segunda gran batalla del islam, la batalla de Uhud, significó una derrota para el ejército musulmán, a diferencia de la victoria de la primera batalla, la batalla de Badr.  Sabemos que esta derrota se debió a varios factores decisivos: el exceso de confianza en las filas musulmanas por la anterior victoria, el haber ignorado ciertas instrucciones específicas del Profeta Muhammad, y la avaricia por asegurar el botín de guerra cuando la victoria se daba por hecha.  Estas transgresiones de cierto número de soldados musulmanes fueron graves.  Sin embargo, el Profeta Muhammad, el Profeta de la Misericordia, siempre mostró su inclinación hacia la paz y unidad.  Así lo afirmó el Qur’an: “Por una misericordia de Dios, fuiste suave con ellos.  Si hubieras sido áspero, de corazón duro, se habrían alejado de tu alrededor.  Así pues, perdónales, pide perdón por ellos y consúltales en las decisiones.  Y cuando hayas decidido, confíate a Dios.  Ciertamente, Dios ama a los que confían en El”. (sura al-Imraan, 103:159). 

 

 

Es altamente significativo cómo el Profeta del Islam no sólo dio su perdón ante las transgresiones cometidas, también pidió perdón por los transgresores.  Así es el carácter del verdadero siervo de Dios; el perdón total sólo es posible por medio de la misericordia y amor. El verdadero creyente sabe que el juicio, la decisión final de todos los asuntos, es de Dios. Así es la justicia.  Recordemos lo que nos dice el Qur’an: “Dios ama a los que confían en El”.  Esta es la lección que debemos sellar en nuestros corazones: responder con justicia y misericordia ante la injusticia y la transgresión, y depositar nuestra confianza en Dios.

 “Oh, Allah, ayúdanos a ser atentos a Tus órdenes, a ser obedientes, y a ser amigos y compañeros sinceros entre nosotros”

 

Palabras del Profeta Muhammad, que Allah le bendiga y le salve.

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